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Película biodegradable activa para empaque de frutas y hortalizas
ARGELIA FRANCISCA TAPIA CANSECO
Acceso Abierto
Atribución-NoComercial-SinDerivadas
Procesos de Transformación de Plásticos
El hombre ha buscado siempre el conservar sus alimentos para la época de escasez, ocasionado por el cambio de estaciones, desastres, formas de vida, etc. En los últimos años, los sistemas de envasado para alimentos han ido evolucionando como respuesta a las exigencias de los consumidores; así, un envase tiene como función principal: preservar, contener, transportar, informar, expresar, impactar y proteger al producto que contiene. Hoy en día los consumidores adquieren en el mercado frutas y hortalizas empacadas en materiales plásticos y desean que el producto se mantenga fresco, con agradable sabor y buena imagen, y rechazan aquellos que a la vista manifiestan descomposición o mala apariencia por lo que el empaque debe cubrir estas necesidades básicas. Así, con el objetivo de conservar y proteger frutas y hortalizas desde post-cosecha, aunado con la evolución de la tecnología, se han creado envases innovadores para satisfacer al consumidor más exigente. Los envases activos constituyen una alternativa para mejorar los métodos de conservación de alimentos. Esta tecnología se basa en la incorporación de aditivos al sistema de envasado con la finalidad de mantener la calidad del producto al retrasar las principales reacciones de deterioro, además de contenerlo. Las frutas y hortalizas son importantes en la dieta por su aporte de nutrimentos y su gran valor económico. Desafortunadamente, las pérdidas después de la cosecha son considerables, incluso superiores al 35 % de la producción. Las principales causas de su deterioro incluyen descomposición, daños mecánicos, sobremaduración y marchitamiento'.
El Centro de Investigaciones en Alimentación y Desarrollo, A.C. (CIAD) ubicado en Culiacán, Sinaloa, reporta que las pérdidas post-cosecha llegan a ser tan considerables que las operaciones de selección de la semilla, siembra y cultivo pasan a segundo término. En el valle de Culiacán, algunas empresas dedicadas al empaque de hortalizas para exportación llegan a tener hasta un 80% de pérdidas, ocasionadas además de las condiciones ambientales adversas y de la comercialización, por un manejo inadecuado del producto después de la cosecha. Daños mecánicos, magulladuras, maduración anormal o avanzada, malas condiciones de almacenamiento y transporte entre otras, representan las principales causas de deterioro de las frutas y hortalizas (2)• La demanda de productos mínimamente procesados y con una calidad sensorial propia de un producto natural está exigiendo la utilización de tecnologías de conservación cada vez menos perjudiciales para el alimento. En general, tras estos tratamientos persiste cierta carga microbiana que es necesario controlar a través de una temperatura de almacenamiento adecuada y una eficiente tecnología de envasado, fundamentalmente con la combinación de materiales de envase que proporcionen la barrera a gases y vapores requerida. Para ciertos productos envasados a vacío o en atmósfera modificada, están aumentando las necesidades de barrera frente al oxígeno, e incluso esta barrera se potencia con sistemas que manifiestan capacidad de secuestro o absorción de oxígeno, en las denominadas tecnologías de envases activos. Entre éstas también destacan los envases antimicrobianos diseñados para que liberen en el alimento agentes que limiten el crecimiento de microorganismos
2006
Trabajo terminal, especialidad
QUÍMICA
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